Nath'Valar
Capítulo 1 · Escena 3

Nath'Valar

Allí, rodeada de un silencio absoluto que vibraba en los huesos, flotaba Nath’Valar. La espada no descansaba en un altar, sino que suspendía su oneroso peso en el aire, envuelta en una magnificencia fantástica y aterradora.

Su hoja, forjada de un metal que devoraba la luz, palpitaba con una luminiscencia violeta que recordaba a las tormentas astrales; un relámpago tenue y constante se ramificaba en su filo oscuro, emitiendo un zumbido que era a la vez una promesa de poder y una advertencia de aniquilación.

La presencia de la espada inundaba la estancia con una gravedad sobrenatural, como si el mismo Caos Primordial hubiera cristalizado en una forma geométrica perfecta y letal.