El Mapa del Cartógrafo
Su viaje hacia el sur fue un descenso a la pesadilla. Cerca de las colinas de Mirabar, Rizzel intervino para salvar a una caravana de refugiados de una patrulla de gigantes. Entre ellos, un cartógrafo real, agradecido por su vida, le entregó un mapa detallado de la Costa de la Espada, marcando con tinta roja una ruta segura a través de los pasos de montaña.
—Buscas un camino que no esté marcado en el cuero común, muchacha —le dijo el hombre—. Este mapa te llevará a la posada en el cruce de caminos del valle. Allí se reúnen los que aún tienen ojos para ver la tormenta.
Gracias al mapa y al abrigo de la capa de Vhalan, Rizzel avanzó con pocos contratiempos, aunque el peligro la acechaba.